El Colegio de Médicos de Barcelona pidió ayer a los facultativos que denuncien todos los casos de ablación de clítoris y que adviertan a la Fiscalía de aquellas situaciones familiares que puedan favorecer la práctica de cualquier tipo de mutilación genital. De esta forma, los médicos pretenden proteger a aquellas niñas cuya familia se plantea practicarles una ablación pero que aún no la han llevado a cabo.
El secretario del Colegio de Médicos, Jaume Pedrós, considera que las revisiones periódicas a que se someten los escolares pueden ayudar a descubrir nuevos casos de mutilaciones, aunque no considera que deba aumentarse el número de revisiones. 'Debemos estar muy alerta y denunciar siempre que haga falta, pero no hay que crear más alarma social'. 'No podemos pensar que todas las niñas inmigrantes han sufrido una ablación'.
El comunicado que ayer difundió el Colegio de Médicos de Barcelona recuerda a todos los facultativos que cuando se trata a un menor 'el médico también está obligado a protegerlo de las decisiones de sus padres o tutores siempre que atenten contra sus derechos'. Asimismo, niega tajantemente que la ablación genital pueda justificarse con el argumento de que constituye un elemento cultural a respetar.
M. Noguer. El País. Sábado, 5 de mayo de 2001
Comencé a sospechar que en Cataluña vivían comadronas africanas que practicaban la ablación en 1993, cuando varios pediatras de Girona y el Maresme denunciaron casos de niñas que habían llegado con el clítoris mutilado a sus consultas. Hace sólo unos meses tuve la confirmación de la existencia, al menos, de una. La buankisa o comadrona en cuestión procede de Malí, vive en Girona, responde al apodo de Ommi Mamma y debe de tener entre 45 y 50 años. Esta semana estuve a punto de localizarla. Al final fallé, pero ésta es su historia:
Entrada en carnes, corpulenta, fría y distante, adorna su cuerpo con pulseras, anillos y colgantes de oro fruto de los beneficios de su trabajo. El último encargo lo tuvo en Madrid.[…]
La ceremonia se celebró en el domicilio de una de las familias. Como dicta el ritual, primero sacrificaron una gallina en la bañera, una ofrenda a las fuerzas sobrenaturales para que protejan la vida de las niñas durante la operación. Luego fueron llamando, una por una, a las cuatro pequeñas de entre seis y 10 años. Las habían despojado de sus ropas y, para que sus gritos se ahogaran, les metieron un trapo en la boca. El resto del trabajo lo realizarían las experimentadas manos de Ommi, quien, sin ningún tipo de anestesia y con una cuchilla de afeitar como herramienta, iba a arrancar parte de sus diminutos cuerpos. […] Una vez Ommi da por finalizado su cometido y ha sido limpiado el quirófano es decir, el cuarto de baño , las niñas son envueltas en toallas y trasladadas a su dormitorio. Cada una recibe un cucurucho de helado de vainilla y unas palabras de consuelo.Ya son mujeres y, como tales, no deben llorar.
Nazanin Amirian. El Mundo. 19 de mayo de 2002
La Generalitat ha descubierto a más de 100 niñas residentes en Girona con riesgo alto de mutilación genital femenina entre 2003 y 2005, de acuerdo con una respuesta escrita del Gobierno catalán a preguntas de CiU en el Parlament. En 2005 hubo 30 casos que afectaban a 58 niñas, en 2004 se detectaron 23 casos con 41 menores, y en 2003 se contabilizaron 12 casos, sin precisar el número de afectadas, según datos del Departamento de Acción Social y Ciudadanía.
El protocolo de actuaciones para la prevención de la ablación distingue tres fases de intervención en función del grado de riesgo. La primera consiste en iniciar una mediación basada en la competencia cultural con las familias. La segunda fase se da en situaciones de "riesgo inminente", que son las que coinciden con cualquier "motivo de atención", como la proximidad de un viaje al país de origen.
Se trabaja con la escuela, los servicios sociales y la sanidad para obtener el máximo de información sobre si las familias son contrarias a la ablación o no. Puede plantearse el contacto de la policía con la familia para conocer su posición. En caso de considerar que realmente existe una situación de riesgo (tercera fase), los Mossos d'Esquadra emiten un informe o diligencias informativas al juzgado y a la fiscalía para que, si lo consideran oportuno, adopten las medidas cautelares pertinentes. La Generalitat señaló: "Hay un interés común en intentar neutralizar la situación de riesgo en un estadio previo a que el caso llegue al juzgado".
EP - Girona - 24/12/2007
La titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Cervera (Lleida) ha retenido el permiso de residencia de una menor de siete años y le ha prohibido salir de España, ante el temor de que sus padres la lleven a Gambia para practicarle la ablación.
El caso llegó al juzgado a través de una denuncia de los Mossos d'Esquadra, que previamente recibieron el aviso de un vecino que alertaba del riesgo de que la familia gambiana se desplazara con sus tres hijos menores a su país de origen, donde se permite la mutilación genital. Ante la sospecha de que la menor podría viajar para ser sometida a una ablación, prohibida en España, la juez de Cervera interrogó a los padres el sábado y acordó tres medidas cautelares que sólo afectan a la niña: retenerle su permiso de residencia, prohibirle salir del territorio español y prohibir expedirle un pasaporte para viajar al extranjero.
LLUÍS VISA – El País - 23/01/2008