Plantear el tema

Es aconsejable esperar para abordar el tema a que se haya creado un clima de confianza, ya que puede ser negativo hacerlo en la primera entrevista. Mientras tanto, conviene prepararse adquiriendo conocimientos sobre el hecho y su contexto socio-cultural y, si lo consideramos necesario, recurrir a otros colegas más informados o a otras personas. Conviene conocer las posibles reacciones ante nuestro interés así como los motivos que las pacientes o sus familiares pueden esgrimir para su justificación

Nunca se debe culpabilizar, amenazar ni atacar a la persona. Muchas mujeres pueden no estar en absoluto preocupadas por el tema de la MGF, pues para ellas se trata de un asunto tradicional o cultural, desconocen su posible relación con los derechos humanos y la salud, y no comprenden porqué nos interesamos por el tema. Algunas mujeres pueden tener escasos o nulos conocimientos sobre salud reproductiva o sobre exploraciones ginecológicas y puede resultarles difícil responder a cuestiones sobre su MGF si no conocen la anatomía normal de unos genitales femeninos. En el caso de que se trate de una visita a un profesional sanitario, pueden temer la exploración ginecológica si piensan que el explorador reaccionará negativamente ante sus genitales mutilados y sentirse ofendidas por la tendencia de la medicina occidental a mostrar sus hallazgos a otros colegas.